Logo Lalala News
 
Lunes 16 de Septiembre de 2019 19:47
 
 
 
 
 

Rock, de Germignani / Moussa: todo es pose

 
2015 - mar - 12
|
Tutti Frutti
|
 
 
 
 
 

Aunque todos los cretinos del mundo se reúnan y formen una sola especie, y funden un territorio con una única moral, no dejes que te hundan. No olviden lo que escribió Emerson: “Solo la vida importa, no el haber vivido”.

Hay un alto grado de peligro al nacer rodeado de salame: una termina creyendo en su destino de embutido. Rock es la primera novela de la Trilogía de la música, presentada el año pasado ¡Y vaya forma de empezar que tienen estos muchachos! Con ella hicieron conocerse estos dos calvos, reptilianos. Cenobitas. Y dieron a la literatura chaqueña un experimento inédito (usado en otras épocas, en otros países): la escritura a cuatro manos. Funes ya tenía una trayectoria como solista, pero esta es la primera de una serie de novelas que verán la imprenta entre 2015 y 2023. Además, esta dupla demostró que se puede escribir bien sin ser canónico, o correctamente aburrido.

No se necesitan bolas o huevos u ovarios para escribir, se necesita un alma, señoras, señores y señoritas; eso de los testículos nos lo hizo creer Hemingway. No hagamos caso. Pero se necesita un alma, y no cualquiera la tiene. “Lo que se escribe sin pasión, acaba aburriendo, aunque sea profundo”, escribió Ciorán. Los que hacen Literatura Tropical están en la cima del fracaso; desde esa trinchera escriben y lo disfrutan, lo disfrutan mucho, y se nota. Uno se divierte leyendo, que no es poco.

Para Litter (Guido Moussa) y para Funes (Alfredo Germignani), escribir es un acto de amor. En la página 9 de la novela hay un párrafo que resume bien sus posiciones respecto a la Otra Literatura, la seria. Dice así:

“(...) Es todo mentira. El periodista lo sabe, pero el grabador graba igual. No existe ese lugar y la verdad es que poco importa si existe o no. En todo caso es evidente que Los Cenobitas son escritores y están en pose: todo lo dicen, lo verbalizan en forma de texto literario.

Hemos generado un catálogo de grabaciones hechas por enfermos mentales y las usamos para envolver al oyente en un mundo de terror y sufrimiento – dice Funes, y Litter agrega, sin solución de continuidad:

Rituales de locura sobrecargados de gritos de dolor que llevan al oyente a un estado de malestar y agobio que se apodera de su conciencia. Queremos que la gente se sienta mal. Que la pase mal. Que se vaya mal. Que le duela.”

 

Si uno los ve en persona a estos tiernos padres de familia, esposos abnegados, buenos amigos, no se explica de dónde sacan tanta oscuridad. Lo pienso un rato y veo la pose, la farsa, donde lo único real es el amor.