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Martes 23 de Julio de 2019 21:24
 
 
 
 
 

Barbie; la muñeca más polémica

 
2015 - abr - 22
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Tutti Frutti
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Si habrá dado que hablar la famosísima Barbie. Se la criticó por mostrar un modelo de belleza utópico. La amemos o la odiemos, es indiscutible cómo ha marcado la vida de millones de niñas en todo el mundo.

 
 
 
 

La semana pasada fui a tomar unos mates a la casa de mi amiga Griselda.  Al rato, cae la vecina con su hija de 9 años. La vecina, amorosa, toca el timbre con una canasta de pan casero en una mano y un guiso para la noche, en la otra. Una mina de perfil bajo, vestida muy sencilla. Nos quedamos mateando un rato largo mientras la hija dibujaba. Al rato, la nena le dice de ir a buscar otro juguete. Caen con una colección de Barbies: Barbie enfermera, Barbie mamá, Barbie empresaria, Barbie embarazada.

Queriendo ser amable (porque realmente nunca me llamaron la atención las Barbies), le elogio su colección de muñecas. La madre parecía más orgullosa que la hija: "¡Gracias! Ayer las bañamos, las peinamos, le lavamos la ropa".

Al principio me pareció que era impresión mía, que la madre había cambiado la actitud desde que fueron a buscar las muñecas y volvieron al departamento de mi amiga. La notaba tensa. Asumí que había discutido con la hija. Apenas participaba de la conversación y estaba muy pendiente de la hija mientras jugaba con las muñecas. Cada vez eran más repetidas las órdenes que le daba: “cuidado con las muñecas”, “no las apoyes en el piso”, “no las despeines”. La madre relajada y amorosa, se había convertido en una máquina de dar órdenes.

Estaba tan sorprendida por el cambio de actitud que quise indagar qué pasaba. Empiezo a prestar atención a las muñecas, me pongo a jugar con la hija y la vecina de a poco fue aflojándose hasta contarme su historia. "Yo cuido mucho a las muñecas", me confiesa ella sin que yo le pregunte nada al respecto. "Lo que pasa es que de chica todas en el colegio tenían Barbies y yo no. Es que yo me daba cuenta que no daba la situación en mi casa para pedir una Barbie. Esta que tengo acá la encontré en el río un fin de semana que fui a pescar con mi papá. La vi flotando en el río y me tiré a agarrarla sin pensarlo. La cuido mucho. Ayer la bañamos y la peinamos", me repitió con dulzura y tono aniñado.

Una vez más me sorprendí de la historia que se escondía detrás de mi juicio y la primera impresión.